Semana Santa, momentos de entrega | Santuario de Nuestra Señora del Cisne

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

Jueves Santo

Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo.

La visita a las 7 iglesias, también es una tradición católica bien arraigada, por ello en distintas parroquias de nuestra ciudad las puertas de sus iglesias estuvieron abiertas, donde se alababa al Señor con cánticos y oraciones.Su finalidad es agradecer a Jesucristo el don de la Eucaristía y del Sacerdocio que instituyó aquella noche santa y acompañarle en la soledad y sufrimientos en el Huerto de Getsemaní, así como en las afrentas recibidas en las casas de Anás, Caifás, Herodes, Pilato y no digamos en el Calvario, y en el silencio del sepulcro.

Ante el Monumento, donde se reserva al Señor Sacramentado, le damos gracias por su Sagrada Pasión, de la que fuimos causa y con la que nos redimió, le ofrecemos disculpas por el abandono en que con frecuencia le dejamos en El Sagrario y quizás nuestra poca frecuencia a la Santa Misa y Comunión.

Viernes Santo

Ese día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Vía Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz. En nuestra Diócesis la más conocida procesión es la del Valle, donde los feligreses se preparan aproximadamente un mes para dar vida a la escena de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Sábado Santo o Sábado de Gloria

Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “ la tarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.

Este año los jóvenes tuvieron una importante intervención, puesto que se dieron cita al Coliseo Santiago Fernández García para participar de la Pascua Juvenil organizada por la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Loja. Motivados por Monseñor  Alfredo José Espinoza Mateussdb. Quien los invito a renunciar a todo lo que les hace esclavos en sus días de joven como el libertinaje, además de que recalco de que deben ser auténticos: “Alégrate joven porque has sido salvado, hoy celebramos eso la alegría de ser salvados, nunca estén tristes a pesar de los problemas, recuerden  que nunca están solos,  Jesús siempre esta con ustedes”.

Los jóvenes que estuvieron desde el Jueves Santo preparándose recibieron de manos del Obispo de Loja las plantas de la misericordia y la carta de Pascua.

Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua

Es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.